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LA AUTORA: MERCE RODOREDA
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El 10 de octubre de 1908, nació Mercè Rodoreda en un pequeño pueblo campesino llamado Sant Gervasi de Cassoles, hoy día parte de Barcelona. A los diez años de edad tuvo que dejar la escuela y quedarse en casa para cuidar a su abuelo enfermo. Su atracción por la literatura se hizo poco a poco, en parte inspirada por su abuelo y por su padre, Andreu Rodoreda i Sallent, un contable amante de la poesía. A los veinte años se casó con Juan Gurguì, su tío materno, catorce años mayor que ella. De este matrimonio--desafortunado--nació un hijo, Jordi. Pronto Rodoreda empezó a desarrollar su actividad literaria, con cuentos infantiles que publicó en revistas catalanas. Entre 1932 y 1936, escribió--sin éxito--sus primeras novelas: Sóc una dona honrada? (1932), Del que hom no pot fugir, Un dia en la vida d'un home (ambas de 1934), y Crim (1936). Tuvo que esperar hasta 1937, con Aloma, para que la crítica reconociera su talento literario (premio Crexells). La Guerra Civil Española (1936-1939) vino a interrumpir este primer auge. En 1939, Rodoreda, defensora de la causa republicana, se exilió al extranjero (Francia, Suiza). Regresó a España en alguna ocasión, de visita, pero su retorno definitivo se hizo en los años 70 (en 1975 falleció el dictador Francisco Franco). Para Mercè Rodoreda, los años del exilio fueron años de sufrimiento, hambre, miedo, pero también de apasionante labor intelectual. En Francia, conoció al poeta Armand Obiols (seudónimo Joan Prat), con quien mantuvo una relación amorosa hasta 1971, año en que murió él. Mientras estaba en Francia, Rodoreda se mudó cierto número de veces (París, Limoges, Burdeos), a causa de la Segunda Guerra Mundial y las consecuencias del exilio. Por cuestiones laborales, acabó fijando su residencia en Ginebra (Suiza) en 1954. En 1957, reunió en Vint-i-dos contes sus narraciones escritas principalmente en París, antología que recibió el premio Víctor Català. En Ginebra, volvió a la novela, con Jardí vora el mar (Jardín cerca del mar, 1959). Un año más tarde, presentó al premio Sant Jordi la novela Colometa, pero tuvo que esperar hasta 1962 para que se publicara bajo el nombre de La plaça del diamant. La novela fue recibida con entusiasmo y fue traducida a varios idiomas. Desde el exilio, escribió otros tres libros más: una novela, El carrer de les camèlies (La calle de las camelias, 1966 - premio Sant Jordi), una antología, La meva Cristina i altres contes (Mi Cristina y otros cuentos, 1967), y una nueva versión de Aloma. Al morir su compañero Armand Obiols en 1971, se animó a regresar a Cataluña, España. Se instaló en Romanyà de la Selva, desde donde escribió Mirall trancat (Espejo roto, 1974), novela aplaudida por la crítica y considerada como su obra maestra. Los últimos libros que publicó en vida fueron las antologías de cuentos Semblava de seda i altres contes (Parecía de seda y otros cuentos, 1978) y Tots els contes (Todos los cuentos, 1979), Viatges i flors (Viajes y flores), y Quanta, quanta guerra, ambos en 1980, año en que se convierte en la primera mujer en recibir el Premi d' Honor de les Lletres Catalanes por el conjunto de su obra. Después de su muerte el 13 de abril de 1983, se publicaron dos obras más: La mort i la primavera (1986), y su última novela--inacabada-- Isabel i Maria (1991). Mercè Rodoreda está enterrada en el cementerio de Romanyà de la Selva. |